Muchas de las cosas más importantes de nuestra vida no nacen de un gran plan. Se van construyendo con pequeñas decisiones, personas que aparecen en el camino, oportunidades inesperadas y prioridades que aprendemos a reconocer con el tiempo. A partir de una entrevista con mi hijo, comparto algunas lecciones que la vida me ha ido enseñando sobre carrera, familia, éxito y liderazgo, sabiendo que todavía queda mucho camino por recorrer y mucho por aprender.
Tarde o temprano, todos enfrentaremos nuestra propia mortalidad, pero es precisamente esa escasez de tiempo lo que hace que la vida sea hermosa y especial.¡La vida no debe medirse en tiempo… sino en momentos!
No te enfoques en la apariencia de las personas ni en su trayectoria profesional o emprendedora. Enfócate en sus ideas. Es la forma más potente para abrirte al mundo. Las ideas nos interconectan. Las ideas nos inspiran.